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La historiadora oficial de Noja, Mª Luisa de Vitoria, declara que nada se conoce de Noja antes del año 927, año en el que el Cartulario de Santa María de puerto de Santoña cita varias iglesias o edificios dedicados al culto situados en Noja, como pudieran ser la ermita de san Juan, las ruinas de las ermitas del barrio de Helgueras o la misma de San Pedruco, en Ris, situada en el islote del mismo nombre.
En el año 1084 aparecen documentados el monasterio de San Pedro, junto con San Lorenzo de Garbilios (hoy Garbijos) que estaba situado en Helgueras. Con el paso del tiempo, éste segundo desapareció y lo que se mantiene es la actual parroquia, que con diferentes reformas, a partir del siglo XVI se convirtió en el edificio que hoy conocemos.

La vida de los repobladores de Noja, estaba basada en pequeñas comunidades de economía autosuficiente, que fueron creciendo en forma de barrios viviendo de la pesca, la agricultura y la ganadería.

Su vida política se regía por una junta, concejo o asamblea general, que dependía de la Junta de Siete Villas, que eran paradójicamente, nueve, (Isla, Arnuero, Castillo, Ajo, Bareyo, Güemes, Meruelo, Soano y Noja).

El 23 de Enero de 1644 el pueblo de Noja, solicitó al rey Felipe IV su separación de la Junta de Siete Villas, alegando servicios a la corona y pagando a la hacienda real 500 ducados y el 9 de Marzo, el rey concede la merced de la Vara de Alcalde Ordinario, adquiriendo automáticamente la categoría de Villa y rigiendo sus propios destinos de forma independiente.

Desde entonces Noja llevó una vida tranquila, consecuente con su carácter de pequeña villa, sin embargo sus familias tradicionales, de las cuales queda constancia en las diferentes casonas y palacios que aún quedan en pie, dieron muy ilustres figuras que hicieron páginas de la historia en una proporción verdaderamente sorprendente.

También artesanos de la piedra, campaneros y ebanistas, han dejado su obra y llevado el nombre de Noja hasta lugares tan grandiosos y universales como los Jerónimos de Lisboa y las catedrales de Burgos y de Colonia.




Ermita de San Juan de Ris
Ermita de San Nicolas
Ermita de San Pedruco


Ermita de San Juan de Ris

La ermita de San Juan, situada en el barrio del Rís, se encuentra centrada en una amplia finca cerrada por un muro de mampostería.<
Se trata de una edificación de planta rectangular, formada por dos cuerpos, uno cuadrado, de mayor altura y otro más bajo y rectangular. La fábrica es de mampostería con refuerzo de sillería en los esquinales y el acceso.
Sus principales elementos arquitectónicos son el hueco de acceso y la espadaña que aloja la campaña, rematada por una cruz y dos pináculos. La fecha de su construcción, por el dibujo que forman sus dovelas, en arco apuntado, es bajo-medieval.

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Ermita de San Nicolas

Cerca de la playa de Trengandín, en el barrio de Helgueras, se encuentran las ruinas de la ermita de San Nicolás, donde todavía se conserva parte de su cúpula construida por aproximación de hiladas (con ladrillos escalonados que van cerrando hacia el techo) y una característica ventana ginezada (dividida en su mitad por una columna).

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Ermita de San Pedruco

Coronando la isla de San Pedruco, fácilmente visible desde la costa, aún se conservan los restos de una antiquísima ermita, muy querida por los nojeños, y las demarcaciones del huerto que usaban sus frailes.
Como ya dijimos, la imagen del primitivo patrono de la iglesia parroquial de San Pedro, San Pedro ad Víncula, se guardaba antiguamente en la ermita de San Pedruco y se hacían romerías en barco a la isla para trasladar el santo hasta la iglesia de Noja haciendo rogativas del tiempo; tanto para pedir lluvia en época de sequía, como para rogar que ésta parase cuando arruinaba las cosechas. Sin embargo, aquellas romerías dejaron de celebrarse un día por última vez. Dicen los lugareños que quienes tuvieron la suerte de contarlo, vieron levantarse de repente unas olas tan inmensas que rompieron y volcaron los barcos que trasladaban a la gente, produciendo tal catástrofe que desde entonces nunca volvió a celebrarse. La ermita de San Pedruco tiene difícil acceso dentro de la isla, al estar rodeada de centenarias y enmarañadas higueras salvajes, que impiden avanzar si no es a golpe de machete, entre espectaculares túneles de arbustos.
Los gruesos muros de la ermita, cuya techumbre central es abovedada, se conservan en perfecto estado. Podemos destacar en su rústica arquitectura: una ventana especialmente bonita y bien proporcionada; un banco corrido de piedra en los laterales del altar; una bóveda de medio cañón, exterior e interior, en muy buena conservación; y una cúpula central de cuatro gajos.

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Casa palacio de el Carmen
Casona del capitán Venero
La casona de la Torre


Casa palacio de el Carmen

Situada en el Barrio de Fonegra, fue fundada en 1735 por D. Juan Antonio Cabanzo y de la Gándara y Doña Josefa de Assas Venero.
Está construida en "L" sobre una torre, y tiene una hermosa capilla, ahora en estado ruinoso, bajo la advocación de la Virgen de El Carmen.
Durante muchos años cientos de niños madrileños, de las colonias de San Jerónimo El Real, conocían las Playas de Noja y veraneaban en unos pabellones anexos, con una dotación económica que mantenía muy en secreto D. Pablo de Garnica Echeverría y que muchos años después nos atrevemos a desvelar.
En el Palacio de Fonegra hay una portada con escudo y armas de Cabanzo.
En su fachada los escudos de Cabanzo, Assas y Hoyo.

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Casona del capitán Venero

Entrando en Noja y en el barrio de Cabanzo, escondida entre los árboles se encuentra la casa solar de Venero. Hoy casona Arnáiz. Fue fundada por el capitán D. Francisco de Venero y Cabanzo.
D. Pedro Assas y Venero, también capitán mayor de la Real Armada, fundó una casa en Santander, en 1723. Estaba situada en la calle de San Francisco y fue destruida por el desolador incendio de 1941. La familia Venero, fue muy importante y tenían torre, recientemente reconstruida en el cercano lugar de Castillo - Siete Villas. Hubo "veneros" en los dos bandos Giles y Negretes, que terminaban con cruentas luchas, incluso entre hermanos.
La casa de Noja, tiene un evocador jardín de factura romántica y fue adquirida y restaurada por D. Eloy Arnáiz de Paz, autor de varias piezas literarias, entre las que destaca el libro titulado "Del hogar solariego montañés", maravillosa colección de pequeñas narraciones, hoy agotada y buscada por los bibliófilos. Eloy fue hermano de Guillermo, director durante muchos años del desaparecido diario Voz de Cantabria.
>En la casona de Venero hay varios escudos. En el jardín el de la casa incendiada de Santander, con armas de Castillo y Cabrera. También en el jardín un rollo con lema "casa de Venero, año de 1693".
En la fachada, dos magníficas labras representan las armas de Cabanzo y Venero, respectivamente, y en un ángulo de la casa, sobre un cubo, las armas de Venero, bajo una corona que sirve de timbre.
Apuntando la historia de Noja, diremos que D. Pedro Assas y Venero casó con doña Clara de Castillo y tuvieron un hijo, D. Pedro de Assas y Venero, que vivió en la casona de Assas de Noja y fue comandante del puerto de Santander y padre del famoso cronista montañés D. Manuel de Assas.
Otro Venero, natural de Noja y vecino de Méjico , el capitán D. Pedro de Venero, envío 1.000 escudos de plata para fundar en la Villa escuelas de primeras letras. La viuda del capitán D. Francisco de venero, Doña Maria Ana de Garvijos era patrona de ellas en 1717.

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La casona de la Torre

Antes de entrar en el casco urbano de Noja por la carretera de Castillo, hallaremos esta solariega Casa-Palacio, situada en el barrio de Cabanzo, conocida popularmente como la casona de ”la Torre”, por su impresionante torre. Compuesta por tres cuerpos: capilla, torre y vivienda, fue edificada en el siglo XVII por don Juan de Cilla, procurador general y probablemente el primer alcalde de Noja

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Palacio de los Marqueses de Velasco
Palacio de los Marqueses de Albaicín


Palacio de los Marqueses de Velasco

En la propia Plaza de la Villa y aledaña a la Iglesia, se encuentra este soberbio monumento. Por su factura y su historia, es uno de los lugares más emblemáticos de Cantabria.
Por delante de su fachada pasaba el camino Real. Y allí remataba.
El conjunto monumental está acuñado por el transcurso del tiempo y desde su torre, posiblemente del Siglo XII y cuyo interior fue destruido en un incendio en el Siglo XVIII, fueron naciendo añadidos y alas, hasta llegar a su distribución actual, coetánea del incendio.
Allí han nacido y vivido, durante muchas generaciones , militares, clérigos, letrados y héroes que han dado renombre al pueblo de Noja.
Un viejo y gastado escudo que da paso a la torre, con las armas de Castillo, tiene a sus lados una leyenda que dice: "Casa y solar de Castillo, cabeza de vando de negretes, hermana de la que esta sita en castillo..."
En la edad media las luchas "banderizas", enfrentaban a unas y otras familias en defensa o en contra de la Corona. Trasmiera no fue ajena, Noja tampoco, y Castillos, Velascos, Veneros y otras familias de alcurnia peleaban en función de sus alianzas y matrimonios.
Giles y Negretes eran los bandos más influyentes en la comarca, y sólo la llegada de los Reyes Católicos, acabó con los poderes de estas facciones.
La casa de Velasco- o de Castillo- dio, repetimos, caballeros de distintas Órdenes, títulos nobiliarios y, entre ellos, uno excepcional, el "Héroe del Morro de la Habana", Don Luis Vicente de Velasco y Fernandez de Isla, capitán de navío de la Armada Real que murió en defensa de España, ante la armada inglesa, el 31 de Julio de 1762. Natural de Noja, fue admirado por sus enemigos, que cuando pasan ante la costa nojeña disparan salvas de honor y honrado por la marina española que "siempre tendrá un navío, llamado Velasco".
La casa-palacio de Noja, arquitectónicamente está compuesta por un edificio que forma en "U", con la torre, un patio central, y una fachada con tres escudos, uno en el centro con las armas de Velasco y Castillo, timbrado con corona de marqués y montado sobre cruz de Santiago.
El primer Marqués de Velasco- el héroe de la Habana falleció soltero- fue un sobrino, D. Iñigo de Velasco y Collantes, nacido en Noja en 1700.
Hay dos escudos más en la fachada, importantes, barrocos y muy adornados, con las armas de las familias Santelices y Fernández de Isla.
Otra curiosa pieza, que se encuentra sobre la puerta que une las dos alas del palacio es un precioso reloj de sol de doble esfera, una en posición ortogonal, apoyada en la fachada y otra cenital , colocada en la terraza

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Palacio de los Marqueses de Albaicín

Es un magnífico conjunto de casa con torre y capilla, y parque profusamente arbolado que cierra con una portalada.
Sobre una casona del XVI, el Marqués de Albaicín, encargó su ampliación y reconstrucción al famoso arquitecto cántabro Leonardo Rucabado y constituyó el regalo de bodas para su esposa Dª Obdulia Bonifaz.
En la portalada, sobre la calle Pinares preside un buen escudo con las armas de Alba, Ramirez de Arellano, Bonifaz y Fernández de Cordoba. Tiene escusón con la leyenda Ave María que corresponde al apellido Pérez del Pulgar.
Otro escudo, en la fachada, tiene las armas de Bonifaz y en la puerta de la capilla se repiten las armas de la portalada.
La reforma de principios de este siglo que ahora acaba, añadió a la torre original una nueva fachada con solana y una pequeña buhardilla en la cubierta.
Hoy en día ha sido adquirida por el ayuntamiento de Noja, para alojar en ella la Casa de la Cultura, constituyendo un excelente marco lleno de posibilidades.

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La iglesia de San Predro
El puente romano
Los molinos de Marea


Iglesia de San Pedro

Está situada en la actual Plaza de la Villa y en el punto más alto del actual pueblo de Noja. Su esbelta torre de estilo gótico trasmerano se divisa desde lejos, se acerque el viajero a Noja, desde donde se acerque.
Hay documentación en los cartularios de Santa María de Puerto de Santoña, del Siglo XI, aunque la tradición la fecha en época anterior, o por lo menos el convento que la rodeaba y del cual se conserva una capilla.
En las obras de una cercana restauración han aparecido los esqueletos de 4 posibles abades, todos ellos de gran estatura - según los antropólogos - lo cual hace sospechar que eran clérigos de la Diócesis de Nájera, familias con más de 1, 90 de altura, a decir de las crónicas, cierto o novelado.
Sí se da por probado que la torre renacentista es del maestro de Galizano, Pedro del Pontón y realizada en las últimas décadas del SXVII.
El interior es una planta de crucero con tres naves, la central más grande y alta. Su factura es gótica, con nervaduras diagonales recogidas en conchas. Cierra la obra un ábside semicircular.
En la nave de la izquierda se encuentra un hermoso monumento funerario con esculturas orantes que representan a Don Gonzalo de Velasco y Castillo y su esposa Doña María Fernández de Isla, ella con atuendo de campesina, en su tocado. Son los antepasados de los actuales Marqueses de Velasco, de cuya casa palacio hablaremos más tarde.
El altar mayor, es barroco, aunque sencillo y en su centro preside la imagen de San Pedro, patrono de la parroquia. A sus lados y con la categoría de copatrones están los Santos Mártires, Emeterio y Celedonio, hijos de un centurión romano, que por no abjurar de su fe fueron decapitados. La tradición dice que sus cabezas aparecieron juntas en el puerto de Santander y sus cuerpos, también juntos en Sevilla. Patronos, hoy de la ciudad de Santander, sus cabezas aparecen en su escudo.
Culminan los altares laterales dos óleos de factura clásica, bien copiados, del descendimiento de Rafael, realizado por Joaquín Arnáiz y de Jesús y San Juan, niños, de Murillo, pintado por Zenón Ruigómez.
En Noja, acompañados por los danzantes, pitero y tamboril, San Emeterio y San Celedonio, salen en procesión el dia 30 de agosto y dan vuelta a la iglesia, seguidos por medio pueblo, mientras se echan las campanas al vuelo.

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El puente romano

Daba y da paso peonil y de caballería entre Trengandín y Helgueras. Es de 5 ojos, aunque por el estado actual de las mareas y el relleno de sedimentos, sólo se ven los 3 centrales.
Es de suponer, que por debajo de él pasaban barcazas con trigo y maíz para la molienda en los dos molinos de marea de sus proximidades.
La fecha de su construcción, por el dibujo que forman sus dovelas, en arco apuntado, es bajo-medieval.

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Los molinos de Marea

En Noja se conservan restos de dos molinos, uno en las marismas de Victoria y otro en las de Joyel. Estos molinos tienen la peculiaridad de que usaban la energía de las mareas, el flujo y reflujo de la pleamar y la bajamar, para mover sus ruedas, girar y moler el grano. Llegaron a estar en activo hasta la postguerra española, después de más de 10 siglos de existencia.
En la presa del molino de Joyel murió ahogado Clemente, un joven hermano del Padre Pedro, a quien se dedica otro artículo en este libro, a la edad de 16 años.
Existen, aunque muy pocos restos, de un tercer molino que había también en las marismas de Victoria: el molino de Garbijos.

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